Hace frio. Por fin el invierno empieza hacer acto de presencia, aunque lleva ya más de un mes retraso.
Y el frio lleva al hielo, el cual con sus formas estimula nuestra imaginación.
Observar el hielo en un rio de montaña es toda una experiencia. Por un lado de maravillas por como, poco a poco, ese agua en movimiento se congela en los lugares más inverosímiles y adquiriendo las formas más insospechadas.
Es entonces cuando cada uno utilizando su imaginación ve cosas diferentes. Unos ven caras, otros ven animales, algunos mapas geográficos, pero todo el mundo ve algo diferente.
Estas tres imágenes están realizadas en un pequeño arroyo de montaña una muy fria mañana de invierno.
Espero que os gusten y las disfrutéis, yo, a pesar del frio, lo hice mientras que las hacía.




