En nuestro último viaje a Paris decidí repetir la imagen que publique en esta entrada hace unos días, es algo que suelo hacer cuando una foto me gusta. Al llegar al puente que cruza el Sena tras la Notre Dame no os podéis imaginar la cara de sorpresa que se me quedó cuando observé que estaba plagado de lo conocidos como “candados del amor”.

He podido averiguar, lo cual no ha sido muy difícil, que estos candados se pusieron de moda en Italia debido a las novelas de Federico Moccia y está atravesando Europa. Los enamorados colocan un candado con sus iniciales en el puente y posteriormente tiran la llave al río, no quiero imaginar la cantidad de llaves que puede haber en este punto del Sena.

